Al llegar
Llegas al aeropuerto internacional Padre Aldamiz después de una hora en avión de Cusco o Lima. El clima cálido y húmedo te saluda, no dejando duda de que has llegado a la selva, y justo afuera del terminal empezarás a escuchar los sonidos de animales, y admirar la variedad de vegetación tropical. El staff de Anaconda Lodge te espera en el aeropuerto y te llevará al albergue en un corto viaje. El albergue tiene 2 atracciones interesantes a poca distancia: El Serpentario es un asilo para serpientes enfermas y heridas, y otros reptiles, cuyos voluntarios de la localidad ofrecen un recorrido interesante, dejándote mucho más conocimiento y probablemente con menos miedo de este animal tan misterioso.
La otra atracción no requiere tanta valentía: Japipi es una casa de mariposas, su jardín es hogar para una colección de mariposas de la región abundante en color, y te invita a un recorrido educativo sobre el ecosistema de la selva y la biodiversidad.


Ir de compras
La Plaza de Armas es un buen lugar para empezar explorando las tiendas de la ciudad, con varias tiendas de recuerdos a sus costados. Continua tu exploración siguiendo la calle Leon Velarde, que tiene diversas tiendas de ropa, agencias de viaje y farmacias (una buena oportunidad para comprar repelente de insectos para los que se olvidaron de esto). Después, toma un mototaxi para llevarte al Mercado Modelo, para conseguir unas de las frutas deliciosas de la región, pan fresco, y para experimentar la vida cotidiana de los lugareños de esta ciudad selvática. Y si tienes suerte, tal vez estás en la época para probar “suri”, un gusano que a los lugareños les gusta comer tostado, y además juran que tiene propiedades curativas increíbles para enfermedades de la garganta.


Atracciones
Un viaje breve en taxi o a pie desde el mercado encontrarás el Obelisco, un mirador de 30 metros, que para solo algunos soles te dará una vista maravillosa de la ciudad y la selva que la rodea. En un día despejada incluso podrías ver el contorno de los Andes!
No te puedes permitir dejar de visitar “La Cachuela”, un área protegida por las cantidades de animales (de los cuales algunos en peligro de extinción) habitando sus bosques, en las afueras de la ciudad, que por su urbanización baja se ha quedado increíblemente sereno, y es una oportunidad muy accesible para ver distintas plantas y animales. Puedes alquilar un taxi para llevarte allí en unos 15 minutos, u optar por un poco más de aventura y alquilar motocicletas, la forma de transporte más común en la ciudad. En tu regreso de la Cachuela puedes hacer una parada en el Jaguar, un refugio de animales salvajes que fueron adoptados como mascotas y luego abandonados por sus dueños. Cuando tomas un recorrido por el centro con su guía local te enseñará muchísimo sobre estos habitantes de la selva y, probablemente te introducirá a uno o dos de sus mitos misteriosos.
De regreso a la Plaza de Armas, hay una parada obligatoria en la “Heladeria del Cura”, sin duda el mejor lugar para un helado delicioso o jugo freso, ambos elaborados con frutas locales, y pasea por la La Capitania, el primer puerto de la ciudad, que también cuenta con un mirador excelente para contemplar la confluencia de los ríos Madre de Dios y Tambopata.


La sazón local
Si las actividades del día te han cansado, y tienes que llenar tu tanque de energía, por que no probar la auténtica y sana comida Tai que preparamos en el albergue? También podrías deleitarte preparando tu propia comida en nuestra cocina a leña.
Para conocer lo que hay en las cartas en la ciudad, la Plaza de Armas es buen lugar para empezar con tu exploración culinaria. La Vaca Loca y La Carne Brava son dos restaurants agradables en la Plaza misma, que ofrecen una variedad de platos con carne. Para platos internacionales, alrededor de la plaza también hay varias pizzerías y un restaurante brasilero.
Para probar el plato al que los peruanos no pueden resistir, su delicioso pollo a la brasa, dirígete a la pollería Las Estrellas en la av. Leon Velarde, 4 cuadras antes de la plaza. En esta calle, una cuadra más abajo de la pollería, encontrarás La Casa Nostra, un restaurante que además de sus platos fuertes deliciosos y variados sirve ricos jugos, cafes y tortas. Y aunque Puerto Maldonado está muy lejos del mar, también tiene una cevichería excelente, que sirve el famoso plato marinero “ceviche”. La cevichería el Tigre es la favorita de todos, y la encontrarás a una cuadra del Mercado Modelo.


La vida nocturna
Vacaciones se tratan de relajar, y si esto para ti incluye saborear la vida nocturna de la selva, Puerto Maldonado tiene algunos buenos lugares para hacerlo. No te sorprenderá que la vida nocturna también se concentra alrededor de la Plaza de Armas. Para tomar una copa recomendamos Tsaica o Marley’s pub. Ruztika’s a solo a una cuadra de la plaza, tiene una hermosa vista del río Madre de Dios, y una impresionante carta de cócteles. Los cócteles tienen temas locales, así que atrévete a probar un Pisco Piña, o un Shushuhuasi Shot. Las mejores discotecas para bailar son el Witite y el Carambola, ambos ubicados en calles laterales de la plaza, sirviéndote una variedad de música hasta el amanecer.

 

Nuestro albergue | Restaurante Tai | Puerto Maldonado | La Amazonía | Noticias | Anaconda Tours
Quienes somos | Trabajar juntos | Reservaciones | Galería de fotos | Enlaces
Nederlandse versie | English version | Deutsche Version | Version en Français | Página índice

Diseñado por Antitesis